Workflow engineering: el futuro de programar con IA
Matt Pocock propone dejar de lado el prompt gigante y diseñar un proceso de trabajo alrededor del agente: aclarar la idea, escribir un PRD, dividir en issues pequeñas y avanzar con vertical slices que dejan el proyecto listo para la siguiente tarea.
Darle a Claude un prompt enorme y esperar que construya todo el proyecto no es programar con IA: es apostar. La idea que plantea Matt Pocock es distinta: la clave no está en escribir un prompt perfecto, sino en diseñar un buen proceso de trabajo alrededor del agente. Menos prompt engineering y más workflow engineering.
No es un prompt gigante, es un proceso
Un prompt enorme mezcla requisitos, decisiones y detalles en un solo bloque. Eso hace difícil saber qué se pidió, qué se decidió y qué falta. En cambio, cuando el trabajo está preparado en pasos claros, el agente puede ejecutar tareas consecutivas de manera confiable.
Paso 1: aclarar la idea con “Grill Me”
Antes de escribir código, hay que entender qué se quiere construir. Para eso Pocock usa “Grill Me”: la IA te hace preguntas hasta descubrir requisitos, ambigüedades, decisiones pendientes y casos que quizás no habías considerado. La IA no empieza construyendo: empieza interrogándote.
Paso 2: el PRD como referencia
El resultado de esas preguntas se vuelca en un PRD. No es un prompt gigante disfrazado, sino un documento que deja claro qué se quiere construir y qué decisiones se tomaron. Es la referencia del proyecto: a él volvés cuando necesitás recuperar contexto.
Paso 3: issues pequeñas y verificables
El proyecto se divide en issues pequeñas. Cada una debería representar algo concreto que pueda resolverse y verificarse sin necesitar conocer todo el proyecto. Cuanto más acotada la issue, más fácil es que el agente la termine bien.
Vertical slices: punta a punta, no por capas
Acá está el punto que más insiste Pocock. En lugar de construir primero toda la base de datos, después todo el backend y finalmente el frontend, se construye una funcionalidad pequeña de punta a punta: base de datos → backend → interfaz → test. Así cada avance es algo que existe y funciona, no una capa aislada esperando que las demás la completen.
El ciclo del agente
Con la issue en mano, el agente analiza el código, planifica, implementa, ejecuta tests, corrige errores y termina la tarea. Idealmente deja el proyecto en un estado limpio y listo para la siguiente tarea.
Contexto fresco, no conversaciones infinitas
Un punto importante: no mantener una conversación interminable con el agente. Cuando el contexto crece demasiado, la calidad puede bajar. Es preferible empezar una sesión nueva con contexto fresco y recuperar lo importante desde el PRD, las issues, el código, los tests y los commits. La información no vive en el chat: vive en el proyecto.
Autonomía gradual
A medida que comprobás que el proceso funciona, podés darle cada vez más autonomía. Primero supervisás casi todo; después podés dejar que el agente tome una issue, la resuelva y pase a la siguiente. La confianza se gana con evidencia, no con optimismo.
Para llevar
- Preparar es programar: un buen workflow vale más que un prompt enorme.
- Aclarar antes de construir: usá preguntas para descubrir requisitos y luego fijalos en un PRD.
- Issues chicas y vertical slices: funcionalidades completas de punta a punta, no capas sueltas.
- Contexto fresco: arrancá sesiones nuevas y recuperá el contexto desde el proyecto, no desde un chat infinito.
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=-QFHIoCo-Ko